
La tierra tiene treinta y seis ciclos y cuatro nudos. Ninguno de ellos ha sucedido. Los espero en esta cabina, con la armadura puesta y una dotación de seguridad que hace temblar. La única ventana tiene vista al mar. Nunca me aburro de las puestas de sol, sería como aburrirse de las nubes y las estrellas. A quienes les da lo mismo aquello habría que prepararles los funerales. Me alimento de máquinas expendedoras, soy demencial chatarra esperando ciclos y nudos. Soy yo detrás de una ventana viendo las grandezas del mundo y una barba de tres días.
No suelo viajar deprisa, me dan miedo las velocidades. Un día pisas el acelerador a fondo y terminas con todo el tiempo en la garganta. Una vida que transcurre veloz ve la existencia como un borrón en el horizonte. Las cosas suceden en el tiempo adecuado, cuando no, sólo cabe esperar murmullos, líneas de tinta que van hacia ninguna parte.
Espero algo que no existe, me lo he inventado. Luego de lo que ha pasado no hay nada mejor que inventarse la vida. Desperté un día en la playa, con la ropa puesta y al pie de una cabina que funciona con luz solar. Unas máquinas expendedoras y sedal y anzuelo para cuando decida comenzar con el pescado.
7 comentarios:
La canción está comenzando y se parece a esos momentos de carrera en bicicleta, a los 13. La primera, con velocidad y paisajes difuminados.
Terminó. [La canción]
[Me acuerdo que renegué de las puestas de sol un tiempo y lo escribí
en mi primer blog. Ahora me doy cuenta que estaba renegando de las cosas dulcificadas al extremo, de mí misma, de algo que no es precisamente cursi sino letal. Y pasó el tiempo, me gusta como a masterkid, más que la puesta de sol, el ocaso, como en El Rayo verde, ese algo que se te escapa y que antes de desaparecer, es un aviso]
Velvetsss, Jaime.
Rain:
Que bella manera de ver el ocaso. La puesta la siento menos romántica, más breve, emocionalmente letal. Luego de una noche en vela, la transición al día es apabullante. El nuevo día con toda su luz y uno que se ha acostumbrado a la sombra.
J:
¡Qué logro! Me demuestra dos cosas: no se tiene que ser tan sofisticado para sonar grandioso; no se tiene que ser pretencioso para atravesar sangre y visceras y llegar al corazón. A mí me sugiere una travesía urbana más que un contemplativo atardecer, pero ¡bueno!, cada uno hace los fotogramas de su propia película cerebral. J, sonaré a lugar común, pero una enhorabuena más por el texto.
Saludazos.
Pd. ¿Ya pensaste en un precio para un ejemplar de "Gasolina" autografiado?
Jaime, Konrad: Holas.
Sólo paso por una anotación. Me refería a las puestas del sol tomando una línea del post, mas no totalizándolo. Porque me recordó algo que sentía antes .
El post es mucho más que esa línea, es canción, es texto, ritmos ...[uno de mis posts favoritos de Soy Robot.
Velvetsss.
"Uno que se ha acostumbrado a la sombra".
Rain: Sí, el amanecer y el ocaso, las estrellas y las nubes. Inevitable asociarlos con su propio cliché. La velocidad de las cosas en esta vida moderna no permite alcanzar ni una nube. Siempre en el auto tan veloz y encerrado en un cubil. Hiperkarma habla una vez del bronceado de pantalla de ordenador. Empiezo a sentir nostalgia por lo natural.
JC: Unas cervezas serían el precio justo ahora que se han mejorado las cosas que ocurren ahí donde llega la comida.
¡Saludos!
Qué conversaciones, allá con Ixxa, la del hiperkarma, con México en las cosas, los paisajes..., y toda esa parafernalia luminosa de lo que puede durar unos minutos, la memoria, las cervezas, ese pic flash.
Velvets.
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